
¿Hasta dónde puede llegar el potencial de Vaca Muerta? ¿Qué clase de impacto puede tener en el saldo comercial? Sabido es que las estimaciones del comercio exterior de bienes para los próximos años presentan un panorama positivo para el sector de hidrocarburos.
Infraestructura y transporte, las claves
El desarrollo de esta infraestructura será un factor determinante para la expansión del sector energético, mejorando la conectividad entre los centros de producción y los mercados de destino. Esto facilitará la colocación de mayores volúmenes de petróleo y gas en mercados internacionales, impulsando el crecimiento económico y generando nuevas oportunidades de inversión en la industria.
Además del crecimiento exportador, se espera una reducción progresiva de las importaciones de combustibles, principalmente de gas. La mayor producción local, sumada a la mejora en la infraestructura de transporte, permitirá una menor dependencia del gas importado, lo que contribuirá a mejorar la balanza comercial energética.
La sustitución de importaciones reducirá el impacto de la volatilidad de los precios internacionales y fortalecerá la seguridad energética del país. El fortalecimiento del sector energético tendrá un impacto directo en el superávit comercial de bienes. Se proyecta que el saldo comercial pase de u$s22.400 millones en 2024 a u$s41.800 millones en 2030, con un aporte significativo de la industria de hidrocarburos. El crecimiento sostenido de las exportaciones y la disminución de importaciones contribuirán a consolidar una balanza comercial más sólida y favorable para la economía argentina.
En 2024, la balanza energética marcó su segundo superávit en 14 años y totalizó u$s5.700 millones, empujado por exportaciones de petróleo de u$s5.500 millones. Las estimaciones marcan un impulso para el 2025 que podría extenderse los próximos cinco años.
Fuente: Ambito.com