Dólar e inflación 2026: qué proyectan los analistas y a cuánto podría cerrar el año en Argentina

El pulso de la economía argentina para lo que queda de 2026 empieza a delinearse con mayor precisión. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina refleja un escenario de desaceleración inflacionaria y una suba moderada del dólar oficial hacia fin de año, en línea con lo que proyectan bancos y consultoras privadas.

Según estos cálculos, la inflación anual se ubicaría en torno al 30%, consolidando una tendencia descendente en comparación con períodos anteriores, mientras que el tipo de cambio oficial superaría los $1.600 en diciembre.

Tal como publicó Infobae, el consenso del mercado muestra un sendero relativamente estable en las principales variables, aunque con matices en función de los distintos escenarios macroeconómicos.

Inflación: desaceleración gradual mes a mes

Las estimaciones del REM anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) continuará desacelerándose durante el segundo semestre del año. Para junio y julio, los analistas proyectan subas mensuales del 2%, mientras que en agosto y septiembre bajarían a 1,8%.

Hacia el último tramo del año, la tendencia se mantendría con registros de 1,7% en octubre y noviembre, y una leve suba a 1,8% en diciembre. Este comportamiento daría como resultado una inflación acumulada anual cercana al 30%

El denominado “Top 10” —grupo de consultoras con mejores antecedentes de precisión— coincide en líneas generales con estas proyecciones, aunque con ajustes marginales. También la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, muestra una dinámica similar, lo que refuerza la idea de una desaceleración más estructural.

Dólar: subas moderadas y previsibles

De cumplirse estas estimaciones, el año cerraría con un dólar oficial cercano a $1.673. En tanto, el promedio de las consultoras más precisas lo ubica levemente por debajo, en torno a $1.621.

A doce meses, las previsiones son algo más elevadas: el consenso del mercado proyecta un tipo de cambio de $1.805, mientras que el Top 10 lo estima en $1.766.

Actividad económica: crecimiento moderado

En cuanto al nivel de actividad, el REM anticipa un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 3% en 2026 respecto al año anterior. Sin embargo, se observa una leve corrección a la baja en el ritmo trimestral.

Para el segundo trimestre, se estima una suba de 0,6%, mientras que para el tercero y cuarto se proyecta un crecimiento de 0,9% en cada período. Esto sugiere una recuperación económica gradual, aunque todavía sin un salto significativo en el dinamismo.

Empleo: estabilidad sin grandes cambios

Las perspectivas para el mercado laboral muestran estabilidad. La tasa de desocupación se ubicaría en 7,7% en el segundo trimestre y descendería levemente a 7,5% hacia fin de año.

Las consultoras coinciden en que no se esperan cambios estructurales en el corto plazo, lo que refleja un escenario de crecimiento moderado pero aún insuficiente para generar una mejora sustancial en el empleo.

Sector externo y cuentas fiscales

En el frente externo, las proyecciones son más optimistas. Las exportaciones alcanzarían los USD 100.000 millones en 2026, mientras que las importaciones se ubicarían en USD 76.400 millones.

Esto permitiría un superávit comercial de USD 23.600 millones, fortaleciendo la acumulación de reservas y el margen de maniobra del Gobierno.

En paralelo, el resultado fiscal también se mantendría en terreno positivo. El REM estima un superávit primario de $15,7 billones para el Sector Público Nacional, con proyecciones similares entre las consultoras más relevantes.

Un escenario de transición

Las proyecciones del mercado delinean un escenario de transición para la economía argentina: inflación en descenso, dólar en alza controlada y crecimiento moderado.

Si bien los números muestran cierta estabilidad, los analistas advierten que el rumbo dependerá de la consistencia de las políticas económicas y del contexto internacional. En ese marco, el desafío será sostener la desaceleración inflacionaria sin afectar la actividad y el poder adquisitivo.

Fuente:www.adnsur.com.ar

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