El Gobierno de Javier Milei presume el dato de inflación: después de 10 meses de disparada y subas que ponían en tensión la mayor promesa electoral del presidente libertario, los precios sólo crecieron en un 1,9 por ciento. Pero tras casi un año, se rompió el piso del 2 por ciento.
Pero no todo es color de rosa.
El dato de inflación —que aún se sigue midiendo con ponderadores desactualizados, ahora sin Marco Lavagna en el Indec— convive con una economía al rojo vivo.
Facundo Martínez, economista jefe de la consultora Macroview, aseguró que, si bien el dato de la inflación es positivo, hay otros datos sobre la economía que preocupan.
“Son datos positivos. Me parece más positivo el segundo, que el Banco Central decidió salir a comprar dólares. Y la inflación, es positivo”, evaluó a Radio 750.
Y añadió: “Hace 20 meses que está al 2 por ciento. Sacando aumentos puntuales o cambios de pesos relativos, está al 2 por ciento”
Los datos por arriba del 2, dijo, son circunstanciales, porque “en el primer cuatrimestre dio en promedio 3 por ciento”. “Pero está la carne y la suba del tipo de cambio y el combustible. Sacando eso, da 2 por ciento”, agregó.
Sin embargo, este dato convive con una realidad económica que, al mejor estilo western, se ve como una bola rodando en un desierto sombrío desierto donde nada ocurre.
“Económicamente la peor variable es el nivel de actividad. El nivel de actividad pasa por un mal momento”, sostuvo Martínez.
Y explicó: “Hay un 20 por ciento de la economía que está creciendo bien. Todo lo vinculado con el petróleo, el gas, la minería”.
Pero hay otro “50 por ciento de la economía que está en recesión: el consumo, el comercio, la construcción y la industria”.
“Eso es complicado. Por eso el 2 por ciento se combina. Te da 2 por ciento con una economía que tiene el 50 por ciento muy abajo y sin tendencia”.
El futuro de la inflación en Argentina
Según Martínez, «es insostenible el estancamiento en la actividad”.
“Y que el Gobierno va a cambiar la tónica del primer semestre. Y que se va a jugar un poquito. Y eso debiera reactivar un poco la actividad”, afirmó.
En tanto, en las calles la situación también se percibe con aumentos que obligan a una reducción drástica de los consumos, lo que se traduce en caída de ventas en casi todos los comercios.
Fernando Savore, presidente de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires, explicó que si bien el Mundial es mini-verano en el consumo, la tendencia general es negativa.
“Hace 15 días la venta se recuperó. Pero tenemos la burbuja del Mundial y el cobro del medio aguinaldo. Hay una reactivación. Pero sabes que el medio aguinaldo se cobra cada mitad de año”, afirmó.
Y dijo: “Hay que ver cómo continúa esto. Porque veníamos con que el mes terminaba el 20. El Mundial termina y hay que ver cómo queda el bolsillo de todos los laburantes”.
“Vos sabes que el partido, cada partido, es un encuentro de amigos. Aunque a veces no coincido con el horario, habría que hablar con la FIFA a ver si nos acomodan los horarios”, bromeó Savore.
“Pero ayer se vio una venta importante. El que trabaja ya compró algunas cosas para llegar y comer una picada o un vaso de gaseosa. Siempre es el motivo del encuentro con los amigos”, cerró.
Fuente:www.pagina12.com.ar


