La ampliación de la infraestructura para evacuar petróleo y gas, junto con proyectos de exportación de gran escala, abrieron una nueva etapa para el sector energético. Sin embargo, el crecimiento acelerado de Vaca Muerta ahora pone el foco sobre la logística necesaria para abastecer a los yacimientos.
Mientras iniciativas como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) y los desarrollos impulsados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) avanzan a buen ritmo, especialistas advierten que será necesario transformar de manera profunda la red logística que sostiene la actividad en la cuenca neuquina.
Uno de los puntos más sensibles es el abastecimiento de arena utilizada en la fractura hidráulica. Este insumo resulta indispensable para la perforación de pozos no convencionales y su demanda crece año tras año de la mano de la expansión productiva. Las estimaciones de la industria proyectan que el consumo podría superar los 12 millones de toneladas anuales hacia el final de la década.
Frente a este escenario, comenzó a tomar fuerza la idea de conformar un esquema de coordinación similar al que permitió concretar grandes obras energéticas en los últimos años. La propuesta busca reunir a operadoras, productores de arena, empresas de transporte, operadores portuarios, concesionarias viales, terminales ferroviarias y entidades financieras para diseñar estrategias comunes.
El objetivo es optimizar recursos, reducir costos y generar una planificación integral que acompañe la expansión de la actividad. La discusión gira en torno a la necesidad de abandonar soluciones aisladas y avanzar hacia una visión compartida de largo plazo.
Entre las alternativas que aparecen sobre la mesa se destaca la incorporación del transporte fluvial para movilizar grandes volúmenes de arena desde el litoral argentino hacia la Patagonia. De esta manera, puertos como Campana e Ibicuy podrían funcionar como centros de consolidación de cargas, mientras que San Antonio Oeste surge como una posible plataforma logística para abastecer los desarrollos energéticos.
La utilización de buques graneleros permitiría trasladar miles de toneladas por viaje y aliviar la presión que hoy soportan las rutas utilizadas por el sector. Así, Vaca Muerta podría contar con un sistema más eficiente y menos dependiente del transporte carretero.
La discusión también incluye al ferrocarril. Aunque la mayoría de los especialistas considera que el tren será una herramienta fundamental para mejorar la competitividad de la cuenca, los plazos de ejecución de este tipo de proyectos obligan a buscar respuestas más inmediatas.
Otro de los temas que gana protagonismo es el uso de GNL como combustible para camiones de larga distancia. Algunos referentes del sector sostienen que esta alternativa podría reducir costos operativos y mejorar la eficiencia de los corredores logísticos vinculados a la actividad hidrocarburífera.
Además, se analizan iniciativas como la contenerización de la arena, la creación de centros de almacenamiento intermedios y el desarrollo de corredores exclusivos para transporte pesado. Todas estas medidas apuntan a incrementar la capacidad operativa sin afectar la seguridad ni la competitividad.
Fuente:www.minutoneuquen.com


