Las dos Vaca Muerta: récords de extracción se contrastan con despidos, pymes marginadas y multinacionales en retirada

Vaca Muerta se encuentra en una encrucijada. A pesar de los récords de extracción que benefician tanto a la renta de las operadoras como al comercio exterior del país y a las arcas provinciales vía regalías, la industria enfrenta desafíos significativos: multinacionales se retiran, gremios protestan contra despidos y precarización y las pymes neuquinas temen por su futuro. En la escena completa de Vaca Muerta es evidente el contraste entre el auge productivo y los conflictos laborales y la incertidumbre inyectada al empresariado local.

Desde el centro hacia el norte neuquino, un paisaje de cientos de torres de fracking irrumpe en un suelo petrificado con la promesa de vastos recursos a futuro. Sin embargo, esto contrasta con la realidad de trabajadores en conflictos laborales persistentes y proveedores locales que enfrentan demoras en los pagos y ceses de contratos, sin nuevas oportunidades a la vista.

Los accidentes laborales en Vaca Muerta aumentaron con el nivel de actividad.

Los accidentes laborales en Vaca Muerta aumentaron con el nivel de actividad.

Esta dicotomía pone de manifiesto la tensión entre la riqueza subterránea y las problemáticas socioeconómicas en la superficie.

Los contrates que muestra Vaca Muerta

Entre enero y junio de 2025, Argentina alcanzó un superávit de 3.761 millones de dólares en su balanza comercial energética. Esta cifra representa el mayor resultado semestral en 35 años y un incremento del 53 por ciento en comparación con el mismo período de 2024. Este hito se debe al auge de las exportaciones de petróleo no convencional de Vaca Muerta y a la entrada en operación de nuevos gasoductos.

Pese a la ostensible bonanza, multinacionales importantes, como ExxonMobil y Petronas, vendieron sus activos y se fueron con los dólares a formar capital en otros países. La francesa Total, otra de las grandes operadoras globales, busca comprador para sus posiciones neuquinas, a precio muy conveniente para un potencial comprador, analizan fuentes del mercado.

A la vez, en el sector de los servicios, algunas multinacionales entraron en convocatoria de acreedores, como es el caso de NRG Argentina, que cayó a fines de 2024. La firma despidió a centenares de empleados y postergó indemnizaciones. La medida refleja la creciente dificultad de sostener operaciones ante un entorno económico volátil.

La macroeconomía local castiga al sector. La tremenda distancia entre la inflación y la devaluación del peso frente al dólar desarticuló los números de las operaciones petroleras, de las más dolarizadas entre las que desarrolladas en el país. El dólar barato favorece al reemplazo de mano de obra por productos tecnológicos importados, tanto como a los hinchas argentinos que dieron la nota copando las tribunas del Mundial de Clubes, en Estados Unidos.

Alto costo para actores locales

Las operadoras del shale exigen a sus proveedores descuentos de hasta el 10 por ciento para ajustar márgenes, mientras los costos de equipos importados y logística se disparan por falta de financiamiento y crecientes intereses.

En ese escenario, los sindicatos levantaron la voz con fuerza. El Sindicato de Camioneros de Río Negro y Neuquén llegó a decretar una huelga por tiempo indefinido, bloqueando camiones de arena y agua para el fracking, contra «el avasallamiento» a los trabajadores.

Paralelamente, el gremio de Petróleo y Gas Privado llamó a un paro de 48 horas tras denunciar 1.200 despidos y 2.000 suspensiones. La medida fue desbaratada por el gobierno de Javier Milei con la conciliación obligatoria. No obstante, el conflicto sigue abierto y en crecimiento, puesto que no se cortó ninguna de las vías que lo alimentan.

Marcelo Rucci, titular del Sindicato Petrolero.

Marcelo Rucci, titular del Sindicato Petrolero.

También la seccional Añelo de la UOCRA cuestionó la gestión empresarial de la mano de obra en el sector de la construcción en Vaca Muerta. El gremio advirtió recortes fuertes en la cantidad de puestos de trabajo, como avanzadas precarizadoras sobre los planteles activos.

La coyuntura no es mejor para las pymes neuquinas, motor del anillo de servicios, que sufren un aislamiento creciente de las operaciones no convencionales. Muchas debieron recurrir a préstamos en dólares con tasas estratosféricas de hasta 25 por ciento anual. Eso reduce la capacidad de invertir en maquinaria y capacitación, y amenaza operaciones justo cuando los volúmenes de producción escalan.

Dólares frescos para el fisco nacional

La contradicción se vuelve evidente: Vaca Muerta aporta dólares frescos al país, pero su desarrollo descansa sobre un entramado frágil. Sin capital internacional, enfrentado a la puja salarial y con proveedores al borde del colapso, el motor neuquino corre riesgo de ralentizar su impulso. El desajuste entre crecimiento y sostenibilidad emerge como la principal amenaza al modelo exportador.

Desde el gobierno provincial se ensayan fórmulas para limar asperezas: mesas de diálogo tripartitas, esquemas de financiamiento blando y promesas de agilizar certificados PyME. No obstante, la demora en la concreción de medidas genera desconfianza.

En Vaca Muerta el vasto potencial productivo choca con las grietas de un sistema económico y social tensionado hasta el límite.

El desafío es equilibrar extracción y equidad para evitar que el sueño de la autarquía energética derive en la consolidación de un modelo de enclave en la principal actividad económica provincial. El futuro de la cuenca –y de buena parte de la economía argentina– depende de cómo se resuelva el conflicto en pleno desarrollo la participación de los trabajadores y empresarios locales en la renta en alza de los negocios con los recursos bajo tierra neuquina.

Fuente: lmneuquen.com

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