Vaca Muerta atraviesa una etapa de fuerte crecimiento que impulsa a la industria a mejorar equipos, procesos y logística. Las nuevas tecnologías buscan reducir tiempos y costos, mientras que de cara a 2027 el desafío será aumentar la capacidad y coordinar mejor toda la actividad.
En Vaca Muerta, los servicios de estimulación cambiaron en los últimos años. Luciano Fucello, ingeniero químico, especialista en petróleo y energía, Country Manager de NCS Multistage y presidente de la Fundación Contactos Energéticos, analizó esta evolución durante una conferencia del Mercado Electrónico de Gas (MEG) S.A.
La fractura hidráulica es clave en los pozos no convencionales. Cada etapa puede abarcar entre 40 y 60 metros y requiere inyectar agua y arena a alta presión para generar fracturas en la roca y facilitar la salida de hidrocarburos. Cada etapa puede demandar 1.500 metros cúbicos de agua, 240 toneladas de arena y presiones cercanas a los 11.000 psi. Los equipos utilizados tienen entre 40.000 y 60.000 HP y pueden bombear hasta 110 barriles por minuto.
La tecnología permitió acelerar estas operaciones. Los sistemas frac iron, las monolíneas de alta presión y los equipos automatizados redujeron conexiones, tiempos y personal expuesto en las zonas de trabajo. Asimismo, hubo mejoras en la logística. El sistema Diesel Hot Refuel permite cargar combustible mientras las bombas siguen funcionando, reduciendo paradas y mejorando la disponibilidad de los equipos.
El mercado argentino de fractura pasó de menos de 200 etapas mensuales a superar las 2.000 en algunos períodos. Aun así, la actividad local es unas 20 veces menor que la del mercado de shale de Estados Unidos. Según las proyecciones de Fucello, el volumen de trabajo podría crecer de unas 28.000 etapas en 2026 a cerca de 39.000 en 2027. Para acompañar ese salto será necesario aprovechar mejor la capacidad instalada.
Actualmente, los equipos de fractura tienen una capacidad ociosa cercana al 30%. Cuatro sets trabajan exclusivamente para YPF, que concentra cerca de la mitad de las etapas acumuladas, mientras que otros once atienden al resto de las operadoras.
De esta manera, el crecimiento esperado para Vaca Muerta no dependerá solamente de incorporar nuevas máquinas o tecnologías. La coordinación entre empresas de servicios, operadoras, proveedores, transporte e infraestructura será cada vez más importante para sostener el ritmo de desarrollo.
Fuente:www.minutoneuquen.com


